Cofradía del Santísimo Cristo

de Toda la Nación Puertorriqueña

y del Altar de la Patria

Con Cristo todo. Sin Cristo nada.

Bienvenido

La Cofradía es una organización de la Arquidiócesis de San Juan de Puerto Rico, autorizada por ésta y bajo la supervisión del Sr. Arzobispo Monseñor Roberto Octavio González Nieves, con el propósito de hacer un compromiso con la patria puertorriqueña por medio de la oración y en la medida de nuestra capacidad, aportar recursos para difundir el mensaje de paz y armonía en el quehacer social y político del país.

La cofradía, debidamente organizada y bajo la tutela del Sr Arzobispo y con la dirección espiritual adecuada, puede aportar el mecanismo idóneo para fomentar, estimular, viabilizar y alcanzar con mayor efectividad sus laudables propósitos y objetivos. Su mayor objetivo, según lo expresó el Sr. Arzobispo será servir de custodios, de guías y promotores del monumento Altar de la Patria y de la Capilla del Santísimo Cristo de toda la Nación Puertorriqueña.

Recorrido Virtual

Una experiencia inmersiva que te permite recorrer el Altar de la Patria. A través de esta visita podrás:

Un Lugar para Ti

Camina con quienes comparten tu amor por Cristo y por Puerto Rico.

Artículos

Fe y Patria: Un Compromiso Cristiano con Puerto Rico

La Oración como Fuente de Vida y Misión

El Amor que Late por Nosotros: Celebrando la Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús


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Martes de la semana de Pascua

Evangelio según San Juan 20,11-18.

María se había quedado afuera, llorando junto al sepulcro. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro
y vio a dos ángeles vestidos de blanco, sentados uno a la cabecera y otro a los pies del lugar donde había sido puesto el cuerpo de Jesús.
Ellos le dijeron: "Mujer, ¿por qué lloras?". María respondió: "Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto".
Al decir esto se dio vuelta y vio a Jesús, que estaba allí, pero no lo reconoció.
Jesús le preguntó: "Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?". Ella, pensando que era el cuidador de la huerta, le respondió: "Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo iré a buscarlo".
Jesús le dijo: "¡María!". Ella lo reconoció y le dijo en hebreo: "¡Raboní!", es decir "¡Maestro!".
Jesús le dijo: "No me retengas, porque todavía no he subido al Padre. Ve a decir a mis hermanos: 'Subo a mi Padre, el Padre de ustedes; a mi Dios, el Dios de ustedes'".
María Magdalena fue a anunciar a los discípulos que había visto al Señor y que él le había dicho esas palabras.


Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.
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Testimonios