Cofradía del Santísimo Cristo

de Toda la Nación Puertorriqueña

y del Altar de la Patria

Con Cristo todo. Sin Cristo nada.

Bienvenido

La Cofradía es una organización de la Arquidiócesis de San Juan de Puerto Rico, autorizada por ésta y bajo la supervisión del Sr. Arzobispo Monseñor Roberto Octavio González Nieves, con el propósito de hacer un compromiso con la patria puertorriqueña por medio de la oración y en la medida de nuestra capacidad, aportar recursos para difundir el mensaje de paz y armonía en el quehacer social y político del país.

La cofradía, debidamente organizada y bajo la tutela del Sr Arzobispo y con la dirección espiritual adecuada, puede aportar el mecanismo idóneo para fomentar, estimular, viabilizar y alcanzar con mayor efectividad sus laudables propósitos y objetivos. Su mayor objetivo, según lo expresó el Sr. Arzobispo será servir de custodios, de guías y promotores del monumento Altar de la Patria y de la Capilla del Santísimo Cristo de toda la Nación Puertorriqueña.

Recorrido Virtual

Una experiencia inmersiva que te permite recorrer el Altar de la Patria. A través de esta visita podrás:

Un Lugar para Ti

Camina con quienes comparten tu amor por Cristo y por Puerto Rico.

Artículos

Crucificcion

Por la paz, la dignidad humana y la soberanía de los pueblos

Fe y Patria: Un Compromiso Cristiano con Puerto Rico

La Oración como Fuente de Vida y Misión


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Sábado de la 12a semana del Tiempo Ordinario

Evangelio según San Mateo 8,5-17.

Al entrar en Cafarnaún, se le acercó un centurión, rogándole":
"Señor, mi sirviente está en casa enfermo de parálisis y sufre terriblemente".
Jesús le dijo: "Yo mismo iré a curarlo".
Pero el centurión respondió: "Señor, no soy digno de que entres en mi casa; basta que digas una palabra y mi sirviente se sanará.
Porque cuando yo, que no soy más que un oficial subalterno, digo a uno de los soldados que están a mis órdenes: 'Ve', él va, y a otro: 'Ven', él viene; y cuando digo a mi sirviente: 'Tienes que hacer esto', él lo hace".
Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que lo seguían: "Les aseguro que no he encontrado a nadie en Israel que tenga tanta fe.
Por eso les digo que muchos vendrán de Oriente y de Occidente, y se sentarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob, en el Reino de los Cielos".
en cambio, los herederos del Reino serán arrojados afuera, a las tinieblas, donde habrá llantos y rechinar de dientes".
Y Jesús dijo al centurión: "Ve, y que suceda como has creído". Y el sirviente se curó en ese mismo momento.
Cuando Jesús llegó a la casa de Pedro, encontró a la suegra de este en cama con fiebre.
Le tocó la mano y se le pasó la fiebre. Ella se levantó y se puso a servirlo.
Al atardecer, le llevaron muchos endemoniados, y él, con su palabra, expulsó a los espíritus y curó a todos los que estaban enfermos,
para que se cumpliera lo que había sido anunciado por el profeta Isaías: El tomó nuestras debilidades y cargó sobre sí nuestras enfermedades.


Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.
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